Si bien es cierto que en Suiza la atención al parto está muy centrada en la madre y sus deseos, ofreciendo las alternativas para que ella decida su lugar y compañía a la hora de parir, muchas veces nos hace falta una compañía emocional que nos entienda en nuestro idioma, que se tome el tiempo para escucharnos y que además, sea continua en todo el proceso.
Cuando nos detenemos a mirar las inversiones en un bebé recién nacido, en la de regalos que nunca llegamos a utlizar, nos damos cuenta que damos mucho valor al entorno material dejando de lado el bienestar de la madre. A veces crecemos con una idea del parto o del recién nacido muy alejada de lo que realmente es y una doula nos acompañará durante toda esta etapa, resolviendo dudas, mostrando alternativas o derivando al personal sanitario correspondiente. La compañía de una doula podría ser un estupendo –y muy agradecido– regalo.
Sólo fíjemonos en cuánto preparamos unas vacaciones: nos informamos, comparamos, cualificamos.. y las vacaciones puede que las olvidemos con los años. El parto –para bien o para mal– nunca lo olvidaremos, es el primer contacto, la bienvenida que daremos a nuestro bebé. Y esto, no debería ser un lujo preparalo tal y como queremos. No dejemos de informarnos y si además en este camino, nos sentimos más a gusto con la compañía de una doula, es nuestro derecho.
Ximena Silva
Doula en Suiza